Capacidad de gobernar

Capacidad de gobernar

FRICASÉ / El Abogado del Pueblo

Ustedes, amigos lectores, nos conocen bien, no somos ni remotamente antifeministas o chovinistas ni nada que se le parezca: pensamos que, en materia de servicio público, la CAPACIDAD, la experiencia y los conocimientos deben ser el principal criterio a valorar en aspirantes a los puestos de elección.

El sexo de la persona es lo de menos, sea hombre, mujer o intermedio; no debe ser el género el criterio a juzgar, sino la capacidad para gobernar.

En este sentido LAMENTAMOS profundamente por Nuevo León que la oferta política que nos están ofreciendo los principales partidos políticos deja mucho qué desear.

No decimos que las damas Álvarez y Arellanes sean malas, que sean simpáticas o antipáticas: lo que hoy afirmamos es que bajo cualquier criterio que se les juzgue a las damas, ambas, una de las cuales probablemente sea Gobernadora de Nuevo León, NO CUMPLEN los requisitos que un cargo de esta naturaleza requiere.

Ninguna de las dos tiene la experiencia, tampoco la PREPARACIÓN académica, y mucho menos la experiencia y conocimientos como para gobernar un Estado tan complicado como Nuevo León.

Si ustedes hacen un repaso de quienes han gobernado a Nuevo León caerán en cuenta que tenemos razón: ¿con quién desean ustedes comparar la capacidad y las tablas políticas de estas damas?

¿Con Alfonso Martínez Domínguez?

¿Con Fernando Canales?

¿Con Eduardo Livas o Eduardo A. Elizondo?

¿Con los interinos Fernando Elizondo o Benjamín Clariond?

¿Con doctorados en el extranjero como Jorge Treviño o Pedro Zorrilla?

Aun los maletas como Sócrates Rizzo o el embustero de González Parás llegaron al puesto con más tablas, experiencia y conocimientos.

¡Y aún así nos fue del cocol!

Luego vino Rodrigo Medina y ya vimos cómo nos fue con alguien sin experiencia y sólo cara bonita.

¿Ahora se imaginan qué otros SEIS años de Gobierno nos esperan con Arellanes o Álvarez una vez pasadas las elecciones?

No tienen con qué gobernar, les faltan tablas, educación, conocimientos, experiencia, INTELIGENCIA, astucia y muchas cosas más.

Y esto no les falta simplemente por ser mujeres: les falta porque están demasiado jóvenes e inexpertas, porque no son particularmente inteligentes, o gozan de una preparación académica impresionante.

Simples egresadas de la UANL, se abrieron camino en base a las cuotas de género y a sus atributos de cáeme bien.

Quizás sean buenas candidatas en el sentido de que tienen su "charm" y saben echar sus rollos y cargar bebitos, pero ¿y los seis años de Gobierno que le siguen a la elección?

Ninguna de las dos damas sabe nada de finanzas públicas (aunque dicen que Álvarez está tomando clases con maestros del Tec), no saben ni máiz de economía, no conocen de estadística, de administración pública, de teorías del desarrollo organizacional.

Llegan más verdes al cargo que un perico recién nacido.

Los partidos que las postularon, y sus dirigentes, mostraron tener una visión muy superficial y cortoplacista del servicio público al abanderarlas.

Para empezar, los procesos de selección están más viciados que los bares de Tepito, no se consultó a las bases, no se tomaron en cuenta otros factores que no hayan sido las encuestas, las cuales a estas alturas no sirven más que para puro pretexto, ya que la competencia nunca fue pareja porque había aspirantes trepados al escenario y a otros ni siquiera los dejaban entrar al teatro.

Estamos seguros de que la verdadera razón por la que el PRI lanzó a Ivonne Álvarez es porque pensaron que necesitaban una cuña del mismo palo para que apretara, esto es, otra mujer para combatir a la que ya había saltado a la palestra y con la que seguramente se enfrentará: Margarita Arellanes.

Se conjugaron otros factores: el tiranosaurio del Jurásico priista Emilio Gamboa le ayudó al Gobernador Medina a sacar a alguien afín a él que le cuide las espaldas, así como Medina se las cubrió a González Parás.

Total, la oferta política con la que se queda Nuevo León es escoger entre dos estilos y dos perfiles femeninos contrastantes: las diferencias entre candidatas es algo meramente cosmético, no habiendo sustancia detrás del producto, no hay nada qué comparar.

¡Triste futuro le espera a Nuevo León!

Otros seis años de INEPTITUD, incapacidad, superficialidad, encubrimiento, simulación, desorden administrativo, quiebra financiera e incapacidad crónica para solucionar los problemas endémicos que aquejan a nuestra sociedad.

Ello a MENOS QUE SURJA por ahí un candidato -o candidata- independiente fuerte que ponga a todo mundo en su lugar. ¡Qué bueno sería esto, aunque luzca remoto!


fricase@elnorte.com